RINCÓN DE ENTREVISTAS | VICTORIA BARÓ, La Pantoja del Carmel

<<Me conocen como “La Pantoja del Carmel”>>

Victoria Baró se trasladó desde Ciudad Meridiana al barrio de El Carmel hace 15 años. Es cantante de canción española y bolero. Su pasión por la música siempre ha ido acompañada de la humanidad que la caracteriza.  Ha llevado su voz más allá del entretenimiento convirtiéndola en una herramienta de solidaridad siempre al lado del movimiento asociativo de El Carmel y la ciudad de Barcelona. 

 

¿Cómo define a Victoria Baró?
¡Uy! ¿Cómo me defino? Pues soy una  mujer que adora la música y, en general, el arte en todas sus vertientes. Me encanta estremecerme con cualquier manifestación artística. No todo el mundo es capaz de expresar sus sentimientos a través del artes y, las personas que logran hacerlo, no son personas comunes. Para mí es mágico.

Háblenos de sus inicios…
Yo nací en el barrio de Can Clos y, con la famosa riada de los años setenta, nos evacuaron y trasladaron a Ciudad Meridiana donde pasé toda mi infancia y juventud. Mi afición por la música surgió por curiosidad. Una conocida mía hacía clases de sevillanas en un colegio y un día fui a ver de qué se trataba. Yo nunca había tenido contacto con este ambientillo andaluz, pues yo nací en Barcelona y mi familia no es andaluza, sin embargo, aquél día se me encendió una chispa dentro. A mí siempre me había gustado cantar aunque nunca lo había hecho en público. Empecé a interesarme por la canción española y, un buen día, esta señora me escuchó y a partir de ahí empezó todo. Mis inicios fueron cantando en las fiestas mayores de la Trinitat Vella y desde entonces no he parado.

¿Se ha podido dedicar plenamente a cantar?
¡Ojalá! Pero como es bien sabido, es un mundo muy complicado y se necesitan muchas herramientas y sobre todo mucho soporte económico. Mi sueño sería dejar la bata blanca por la bata de cola…

¿Bata blanca?
Sí.  Trabajo en el sector de la sanidad. Soy auxiliar de clínica en un centro médico. Y tengo que decir que, gracias a eso, también puedo permitirme dedicar mis ratos libres a la música.

Vaya, escenarios muy distintos…
La verdad es que sí, pero la gente ya sabe que Victoria Baró ¡se adapta a todo! A lo largo de mi carrera me he movido por sitios muy diferentes con públicos muy distintos.

¿Por ejemplo?
El evento más grande en el que participé fue la Feria de Abril, en la caseta de los Bomberos de Barcelona donde se recogían fondos para un hospital del Camerún; también en el Polideportivo de la Juventud en Badalona; en el famoso bar O’Barquiño del barrio del Raval; y muy especialmente me he  movido a nivel de asociaciones, casales de la tercera edad y multitud de eventos solidarios en los que Victoria Baró siempre está encantada de colaborar.

Victoria Baró ¿es su nombre real?
No, es mi nombre artístico. Y su origen está en el barrio de Torre Baró, colindante a Ciudad Meridiana. En uno de mis primeros eventos, los organizadores me pidieron un nombre artístico. Yo la verdad es que ni me lo había planteado y, después de mucho pensar, decidí que quería llevar en mi nombre algo que recordara a mis orígenes. Mi ilusión era que, si llegaba a ser conocida, mis raíces siempre fueran conmigo. Para un artista debería ser muy importante no olvidar cuáles fueron sus inicios, y eso, no siempre es así…

¿Cuáles son sus referentes en el mundo de la música?
A mí es que me gusta toda la música. La verdad es que no tengo referentes claros. Ahora mismo se me ocurren nombres como: Marifé de Triana, Barbra Streisand, Malú, Isabel Pantoja, Moncho, Las Carlotas… Como ves, cantantes y géneros muy diferentes entre ellos.

Sin embargo, a usted la conocen como “La Pantoja del Carmel”.
(Ríe) ¡Así es! Hay gente que me compara con ella y ¡me encanta! Yo admiro mucho a Isabel Pantoja y, al margen de su vida personal más agitada o menos, reconozco que es una gran artista.

¿Qué es lo que podemos oír en voz de Victoria Baró?
Canción española y bolero. A raíz del primer contacto con la cultura del sur y mi interés por  todos los géneros que allí se dan, inicié clases de técnica vocal con el tenor Fernando Baños.  Aunque yo iba con la idea del flamenco y la canción española porque tenía mucha demanda en las actuaciones, fue él quien me abrió una nueva ventana al bolero, me aseguró que tenía muchas cualidades para ese género. En mi recuerdo quedan aquellas clases en que, acompañándome al piano, cantaba Sabor a mí de Álvaro Carrillo…

No hay fronteras para usted…
La verdad es que no. El arte es arte y no necesita ni banderas ni fronteras. Es una riqueza cultural muy importante y una válvula de escape para soportar esta sociedad día a día. A la persona que realmente le gusta la música, como me pasa a mí,  sabe que todo es compatible y lo mismo tienes la capacidad de emocionarte con una habanera, que con una sardana o una muñeira. El poder de la música es universal.

¿Qué ha significado El Carmel para usted?
Para mí significa mucho, aquí he conocido a gente muy especial que me ha abierto las puertas de este barrio. Además tenemos la suerte de tener entidades que crean las plataformas necesarias para que la gente participe, se exprese y promueva el arte. Créeme que esto es un tesoro, hay barrios donde estas cosas no existen y nadie se preocupa de que existan.

©FrankPebrett
Fotos: Javier Monsalve, Silvia Bernat

 

Esta entrada fue publicada en RINCÓN DE ENTREVISTAS y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s